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El amor tiene múltiples facetas. Si ya las palabras no te alcanzan para decirle cuánto amas a tu pareja, prueba con estos consejos.


 Hace unas semanas, luego de una discusión con mi esposo, nos fuimos a dormir enojados. Reconozco que me cuesta un poco salir del enojo fácilmente y que, cuando tienes hijos no es fácil sentarse a hablar y arreglar las cosas rápidamente. Al día siguiente nos saludamos y antes de que se fuera a trabajar le recordé que tenía preparada su vianda de comida en la heladera. A la tarde, cuando estaba haciendo unas compras pensé que hacía rato que él estaba buscando unas sandalias de verano, o como decimos en Argentina, "ojotas". Le mandé un mensaje entonces preguntándole si las prefería en negro u otro color. Aún estaba enojada, pero sin decir ni una palabra, y con estas pequeñas acciones, le estaba diciendo que lo amo.

Manos a la obra

El amor puede -y debe- expresarse no sólo en palabras sino en acciones. Es muy lindo escuchar de la boca de tu pareja un "te amo", pero más lindo aún es sentirse cuidado y sentir que piensan en tí y te valoran. Aplica estas acciones a tu vida de pareja y estarás diciéndole cuánto lo amas sin decirle ni una palabra.

1. Muestra interés en sus cosas

Siéntate a su lado y presta atención a lo que tiene para contarte. Aún si no estás demasiado interesado o interesada, es importante que él o ella sienta que estás ahí para escuchar.

2. Cocínale aunque estés enojada

Si eres de las mujeres que gustan de cocinar para su familia no dejes de hacerlo aunque estés enojada. Eso es amor, y puedes demostrarlo a través de esa bella acción.

3. Abraza y toma de la mano más a menudo

En momentos en que me veo saturada, las caricias de mi esposo sobre mi espalda, o un apretón de manos y un abrazo han hecho maravillas. Me ha dicho sin una palabra "aquí estoy a tu lado".

4. Rellena las botellas de agua y las cubetas de hielo

Para mí esto es una acto puro de amor. Suena gracioso, lo sé. Pero demuestra que no eres egoísta y dejas que los demás hagan las cosas por tí, sino que compartes las responsabilidades.

5. Haz tú eso que a él o ella le molesta tanto

 Estás diciendo "te amo" cuando haces por tu pareja las cosas que a él o ella le disgustan. En mi caso, mi esposo saca la basura al contenedor, ya que es algo que aborrezco. No es que a él le encante, pero nunca se va a dormir sin sacar la basura para que yo no deba sacarla al día siguiente.

6. Deja un pedazo de tu pastel favorito en la heladera

Mueres por comerte ese pedazo que quedó, lo sé. Pero deja para él o ella un pedazo de ese rico pastel y demuéstrale a tu pareja que eres capaz de no sucumbir a la tentación y demostrarle que lo amas con esta simple acción.

7. Sonríe

Una simple sonrisa puede cambiar su día. Cuando sonríes para tu pareja le estás demostrando que te hace feliz. Una sonrisa cada día debería ser una linda rutina para comenzar el día. Parece algo básico, pero ¿has notado que hay días en que la vorágine diaria no te saca ni una sonrisa? Pruébalo y verás los resultados.

8. Acepta y sé tolerante

Claro que queremos todo como nos gusta, pero a veces es importante ceder, aceptar y tolerar.

9. Dale espacio

Quisieras que se quede esta noche y no vaya a cenar con los amigos. Pero él necesita ese espacio. Cuando te diga "mañana nos juntaremos con mis amigos", no lo regañes y responde "qué bueno, te va a venir bien salir un poco". Si ella quiere pasar la tarde con sus amigas dile "déjame los niños, nos pasaremos una tarde maravillosa. Vé a disfrutar con tus amigas".

10. Elogios en público

Nada más feo que sacar trapitos al sol en público. Esas cosas quedan para la intimidad. Tú, por el contrario, elogia a tu pareja cuando estén reunidos y cuéntales a todo el mundo lo buen esposo o esposa es y lo bien que desempeña su rol de madre o padre. Estás diciéndo "siento orgullo de tí".


Son miles las formas de demostrar amor más allá de las palabras mismas. De nada sirve decir "te amo" si tus acciones no concuerdan con tus dichos. El amor es compromiso, ten en cuenta que la vida es una sola, así que no pierdas el tiempo en vicisitudes y demuestra tu amor con todo su cuerpo y tu ser. ¿Qué otras formas de decir "te amo" se te ocurren?


Fuente: Por Fernanda González Casafús para Familias.com


Por años se ha pensado que es deber de los hombres conquistar día a día a su pareja con pequeños detalles que reafirmen el afecto que sienten por ella. Recibir detalles -por pequeños que sean- es algo gratificante. Que te sorprendan con una cena, con tus flores favoritas o que simplemente note que estás cansada y asuma algo que te haga falta por hacer en casa, de verdad que es algo que apreciamos. Pero ellos también son felices cuando la mujer que aman los tiene en cuenta con una manifestación de afecto espontánea, sencilla, pero que diga de manera implícita: "Te amo".

Con lo antes dicho en cuenta, a continuación encontrarás 20 detalles simples pero hermosos con los que puedes conquistar día a día a tu esposo.

1. Notas

Que le dejes notas en su maletín de trabajo, el bolsillo de su pantalón o camisa, que digan: "Te amo" o "Te echare de menos", le va a animar a regresar a casa. Hazlo ocasionalmente y lo sorprenderás gratamente.

2. Comprensión

Adora que comprendas su "adicción" a los deportes domingueros y que no le pongas lío por querer ir al estadio o ver el partido de fútbol por televisión con amigos, aunque no lo toleres ni poquito.

3. Permitirle ganar

Le gusta que le permitas "darse ese gustito" de comer la última rebanada de pastel o la última fritura del paquete, o lo último de lo que sea que estén comiendo; una pequeña manía que seguro por complacerlo le dejarás ganar.

4. Masajes relajantes

Se derretirá si acaricias su cabellera o masajeas su espalda después de un día agotador. Para ellos es una bonita muestra de afecto.

5. Tomar su mano

Increíble pero cierto: también le gusta que le sorprendas buscando una de sus manos para sostenérsela mientras caminan juntos.

6. Pequeños cuidados

Que acomodes su ropa, quites alguna motita de polvo de su ropa les encanta; ellos no son tan detallistas en ese tipo de cosas, por ello, que tú lo hagas le dice que te fijas en él.

7. Besos y más besos

Que le saludes con un beso, marca un momento de intimidad entre los dos que les aísla de la dura cotidianidad y llena de energía para retomar la vida en familia.

8. Su comida favorita

Que de vez en cuando le prepares con su comida favorita aunque no puedas ni gustes comerla. Una buena muestra de amor y mínimo sacrificio.

9. Tiempo juntos

Que planeen pasar tiempo en pareja y busques la manera de que todo salga bien, desde que la niñera llegue a tiempo a cuidar los niños y que, desde luego, te prepares para disfrutar de una noche agradable sin estar preocupada por algo más.

10. Cuidar de su salud y bienestar

Gusta que le hagas comida saludable y te preocupes por su bienestar físico. Y, ¿a quién no le agrada que alguien se muestre preocupado por su salud?

11. Prepararle un almuerzo para llevar

Le agrada que procures tenerle algo de llevar al trabajo para almorzar (comer), ya que a veces lo pasa por alto y sabe que tú piensas en todo.

12. Permitirle consentirte

Es feliz cuando le permites ser caballeroso y que abra tu puerta, te ayude con la silla en el restaurante, etcétera. Ese tipo de cosas le hace sentir feliz y muestra que le necesitas para que te mime.

13. Paciencia

Agradece que le tengas paciencia cuando se tarda en salir para el trabajo y de paso también te hace retrasar en tus planes diarios. Ya sabes, algunos son un poco como niños.

14. Consentirle con cosas que le gustan

Se sienten consentidos cuando sales de compras y llegas a casa con sus bocadillos favoritos.

15. Cuidar de su mamá

Le gusta que te lleves bien con su mamá y que la llames, ya que muchas veces él lo olvida y adora a su mamá. Es como si él mismo lo hiciera.

16. Momentos para recordar

Que de vez en cuando se sienten a recordar la música y las cosas que hacían cuando estaban de novios. ¡Quién diría que podrían llegar a ser tan románticos!


17. Una pausa en el ajetreo cotidiano

Se siente especial cuando le invitas a contemplar esos pequeños detalles de la vida diaria que a veces pasa por alto, pero tú sabes que le gustan y le alegran el día.

18. Te pones linda para él

Se siente feliz cuando tienes en cuenta ese lindo vestido que sabes le gusta vértelo puesto.

19. Sorpresas

Que de vez en cuando le sorprendas con su postre favorito al llegar a casa o cuando salen a dar un paseo.


Gusta que te apoyes en él para sentirte protegida, en últimas, proteger a su familia hace parte de los instintos más básicos de un hombre.


No es que todos sientan especial gusto por todos estos detalles, pero seguro tu pareja gustará de alguno de éstos, y uno que otro más que tú sabes le encanta. Así que no dejes morir el amor y enciende la llama de la pasión de manera diaria.

Familias.com



No sólo destruye matrimonios, también amistades de años y cualquier tipo de relación. Es difícil de detectar, pero una vez que se le reconoce, es relativamente fácil solucionarlo todo. Te invito a saber de qué tipo de mal se trata.

Todos nos relacionamos de una o de otra manera, y de esas relaciones obtenemos lo necesario para sobrevivir en sociedad. Muchas de las buenas cosas que obtenemos en esta vida se deben al éxito que esas relaciones tengan.
Nos relacionamos para obtener y mantener un trabajo, lo hacemos para hacer negocios, preservar nuestra salud, ayudar y ser ayudado; nos relacionamos y conocemos a las personas con las que inclusive formaremos familias. Todo funciona en tanto sobrellevemos bien nuestras relaciones sociales y familiares, pero las complicaciones sobrevienen cuando nuestras conductas y modos afectan a otros. Son muchos los factores que dañan las relaciones, pero hay uno en particular que lo destruye todo: el orgullo.

El orgullo, curiosamente, tiene dos líneas: la primera, la positiva, habla de la dignidad de la persona, de la estima correcta que puede tener de sí misma o inclusive hacia otra persona, y eso es sano, es bueno; pero la segunda, la negativa, se da cuando esa estima es excesiva y aparece la soberbia, la altivez, la vanidad, la arrogancia y la crítica; y eso no ayuda, más bien daña todo a su alrededor, principalmente a las personas.

Si descubres que estás cerca de alguien cuyo orgullo está causándole daño -o que tú mismo identifiques en ti algunos de estos factores-, te comparto estas cinco recomendaciones para no perder y sí mejorar las relaciones:

1. No intentes cambiar a la persona

Ningún ser humano tiene el derecho de cambiar a otro, los cambios son un asunto personal y nacen del deseo de querer hacerlo. Nuestro trabajo es entender y aceptar lo que se puede, tolerar lo que no podemos aceptar y buscar la humildad como el medio por el cual todos nos podemos relacionar para no lastimar a otros.

2. El orgullo no es cosa de ricos

Ingenuamente pensamos que el orgullo es cosa de ricos, de los que miran de arriba para abajo, pero la verdad es que también entre quienes menos tienen hay mucho orgullo. ¿Te ha tocado conocer a alguien que estando en necesidad es incapaz de recibir ayuda o lo que necesita movido por el orgullo?

Entenderemos que todos somos susceptibles de caer en ello si permitimos que las cosas materiales tengan más valor en nuestra vida que las personas.

3. Si hay que hablar un tema serio con alguien pide la presencia de un tercero

La comunicación a veces es compleja y se presta a malos entendidos, por lo que si es posible o muy necesario, pide que otra persona, preferiblemente que la persona en cuestión estime o reconozca como autoridad, esté presente.

Usa un lenguaje claro y haz a un lado los descalificativos, la humillación o la desacreditación.

4. Sé el primero en ofrecer ayuda

Anteponer la buena voluntad y la humildad desarma a muchos.

5. Hazle saber que estarás cuando te necesite

Pedir ayuda puede ser una de las más grandes pruebas para una persona orgullosa; sin embargo, son esos momentos de necesidad los que a todos nos hacen humillarnos y reconocer que necesitamos de los demás; es cuando doblegamos el orgullo y nos volvemos más humildes para beneficio de todos.

Imagina que el orgullo es una enfermedad, que no es algo que tú puedas sanar pero sí protegerte para evitar un contagio. Piensa en que en tus manos está el poder ayudar a esa persona "enferma" a que funcione mejor con quienes le rodean y le aman; se trata de ser tolerantes y evitar ser heridos o lastimados por sus formas.


Por último recuerda que a la humildad el orgullo no puede herirla.

Por Emma Sánchez para Familias.com