Existe una cosa que todos deberíamos buscar en una pareja: alguien que nos quiera por quien somos.

Conformarte con cualquier cosa menor que esa te mandará a un truene. Acá abajo, terapeutas de matrimonio comparten seis cosas que nunca deberías cambiar por tu pareja.

1. Tu relación con familia y amigos
Si tu pareja te ama, hará un esfuerzo por, al menos, llevarse bien con tus amigos y familia, dice Christine Wilke, terapeuta en Easton, Pennsylvania. Eso significa que nada de gestos cuando propones pasar Navidad con tus papás.

"No puedes darte por vencido en amistades o la relación con tus familiares por tu pareja. Será muy difícil tener una relación auténtica si te ves en la necesidad de elegir un bando".

2. Tus defectos
Todos tenemos un pasado. Todos tenemos fallas y defectos específicos que han definido nuestra vida. Una persona que vale la pena encontrará la manera de amar cada parte de ti, incluyendo tus imperfecciones, dice Betsy Ross, una psicoterapeuta en Massachusetts.

"Ver sólo la mejor parte e ignorar las no tan agradables partes de una persona no ayuda en nada... ninguna persona en una relación puede mantenerse tan perfecta ni en tan altos estándares".

Si tu pareja no puede reconocer que los dos son imperfectos, con fallas, esas grietas comenzarán a aparecer.

"Los zapatos en medio de la sala, los platos en el fregadero y los comentarios malintencionados se volverán, eventualmente, difíciles de ignorar", dice. "Y puede repercutir aún peor en tu relación si ninguno de los dos se da cuenta de las imperfecciones del otro".

3. Tus valores
En tu búsqueda por una relación de calidad, nunca comprometas tus valores, dice la coach de divorcios Kira Gould. El verdadero y duradero amor, está basado en ser transparente y sincero.

"Tratar de ser quien no eres en beneficio de tu pareja, es una forma de vida muy cansada... no es sostenible con el tiempo. En particular, cambiando o comprometiendo tus valores y sistema de creencias".

Cambiar tus creencias en grandes temas -respeto propio, familia, integridad, espiritualidad o seguridad económica- para que encajen con las de tu pareja, crea resentimiento y, la mayoría de las veces, lleva al quiebre de una relación, asegura Kira Gould.

"La mayoría de nosotros comparte una tendencia humana de ser amado y aceptado, pero ese deseo no debería ser a expensas de nuestro verdadero yo", asegura.

4. Tus metas de vida
Esas metas que tenías antes de conocer a tu pareja, no deberían cambiar sólo porque ahora eres la mitad de una relación. Seguro los dos pueden tener sueños compartidos y visiones para el futuro, pero jamás deberían sobrepasar tus grandes metas de vida, dice Amy Kipp, una terapeuta de pareja en San Antonio. Tus metas deberían ser complementadas, no estar en una competencia.

"Si siempre has estado orientado a tu carrera, tu pareja debería apoyar tus decisiones sobre ésta", asegura. "Si tener hijos es algo que siempre has soñado, no deberías renunciar a ello para que tu pareja sea feliz. Estos son los detalles de los que deberías estar platicando, para que ambos determinen si sus metas están alineadas".

5. Las cualidades que te hacen único
Antes de que tus amigos te presenten a alguien de su círculo, ¿qué es lo que la gente dice de ti?, ¿qué tan amable eres con los demás?, ¿qué tan divertido eres? Cualquier cualidad que tengas, no permitas que dejen de brillar por el bien de tu relación, dice Marni Feuerman, terapeuta de matrimonios y familia en Boca Raton, Florida.

"Si alguien te ha dicho que cierta característica es un punto positivo, no la cambies por la persona que lo critica", asegura. "Tal vez eres amigable y extrovertido, pero eso hace a tu pareja sentir celos. O tal vez tienes espíritu libre, pero tu pareja se molesta por tu falta de planes".

Si tu pareja cree que algo de ti debe "arreglarse", considéralo una gran bandera roja. "Si eso piensan de ti, yo lo pensaría largo y tendido sobre su futuro juntos", comenta Marni.

6. Tus pasiones
Te encanta surfear o ser voluntario en alguna asociación sin fines de lucro, pero esas cosas que amas hacer las has pospuesto en favor de tiempo en pareja. En los primeros días de una relación, tus prioridades tienden a cambiar. Quieres pasar todas las horas del día con tu pareja. Sin embargo, no dejes que tus pasiones tomen el asiento trasero en tu relación, dice Debra Campbell, una psicóloga y terapeuta de parejas en Melbourne, Australia.

"Tu pareja podría ser una de los grandes amores de tu vida, pero es importante mantener los otros: los hobbies, trabajo o intereses que te levantan y te hacen sentir pasión".


Enfocarse en tus pasiones beneficiará tu relación, dice Campbell. "Hacer lo que sientes te llena de deseo y te da dicha, felicidad y pasión para traer a tu relación... significa que eres mejor y con más atractivo para tu pareja y para ti. Nunca descartes las cosas que te dan satisfacción personal".

Fuente: The Huffington Post

Lograr una convivencia armoniosa dentro del matrimonio no es nada fácil, porque cada uno viene con sus costumbres, sus ideas y sus criterios de lo que está bien y debe hacerse.

Estas situaciones deben aprender a manejarse para lograr que la familia salga adelante. Ambos deben poner de su parte, y para ayudarse en esta tarea, es primordial que evitemos ciertas actitudes nocivas que regularmente cometemos.

Se ha dicho que la crítica constructiva ayuda a edificar, pero cuando esta se hace con intención de destruir o de recriminar, lo único que se logra es el fastidio y el rechazo del agredido. Si todo el tiempo lo hacemos sentir un inútil, podemos llevar a la depresión a nuestra pareja, quitándole la confianza en sí mismo.

Poner al trabajo antes que la familia puede resultar nefasto, pues de por sí ya pasas muchas horas a la semana inmerso en tus labores y ellos esperan que por lo menos los fines de semana o algunas pocas horas de la semana las dispongas para compartir con ellos. Si tienes familia, debes separar las horas laborales de las familiares y nunca mezclarlas, pues eso significa que prefieres tu trabajo antes que a ellos.

La infidelidad es otro punto que hay que enfrentar. Demás está decir las consecuencias de esto; ojo que la frase se mira, pero no se toca puede dar consentimiento a ideas tentadoras, por lo que es mejor evitar mirar y mucho menos fantasear con ello.

Tener un carácter renegón todo el tiempo puede desanimar a cualquiera; es mejor tratar de separar las cosas si has tenido un mal día para evitar maltratar a tu familia, especialmente si tienes niños en casa. En estos casos es mejor desahogarse contándole tus cosas a tu esposa en un momento determinado, pero sin molestarte con ella.

Evita convertirte en el dictador del hogar, que quiere saber hasta en dónde se ha sentado su pareja, porque eso no solo lo cansará, sino que también te quitará la paz y la confianza.
Por último, hay que cuidar mucho nuestra lengua, sobre todo si hablamos de sus familiares; aunque no nos agradan, son su familia y les dolerá cualquier adjetivo hiriente que usemos.

Todo esto debe evitarse y en su lugar llenar cada espacio entre los miembros de la familia con detalles, como con dulces que le gusten a tu esposa, flores, o salidas a pasear, al cine o simplemente ver televisión juntos.

Fuente: comoconquistarlo.com


La elección de una pareja es un proceso muy complejo. Se cree que éste proceso operaría en parte, fuera de nuestra conciencia obedeciendo a en parte a la 'secreta' química del amor.

Desde el punto de vista consiente, ciertos rasgos físicos parecen interpretarse como sinónimos de juventud y fertilidad, lo cual en consecuencia, los define como atractivos. Así, entre las mujeres se destaca una ajustada relación entre la cintura y la cadera, los labios gruesos y la suavidad de las facciones. En el caso de los hombres, la amplitud de la espalda, así como la tonicidad muscular y los rasgos faciales, parecen ser indicadores de potencia sexual y un patrimonio genético de buena calidad. Y en la misma línea, aparecen también rasgos con un mayor componente socio-cultural como la inteligencia o la capacidad para ser exitosos en la vida.

Pero existen también elementos menos evidentes. Algunos estudios al respecto parecen demostrar que en la elección de pareja incide el complejo principal de histocompatibilidad (esto es, un conjunto de genes que controlan aspectos de la respuesta inmune, produciendo antígenos histocompatibles y que están presentes en todas las células del cuerpo como marcadores para identificarlas como propias ) y términos biológicos, esto tendría un papel crucial en nuestra capacidad para combatir las enfermedades.

Cada persona posee un complejo de histocompatibilidad diferente que podría ser detectado inconscientemente a la hora de elegir pareja. Los resultados de las investigaciones realizadas al respecto parecen sugerir que las parejas que se encuentra atractivas entre sí, poseen complejos de histocompatibilidad demasiado diferentes como para que éstos sean considerados casuales.

Fuente: aine.idoneos.com


1.- No critiques a tu pareja: tu la elegiste y por algo, estás con ella, la crítica siempre lleva a conflictos mayores. Mejor intenta saber cuál es el problema entre ambos e intenta dar una solución, pero sobre todo, escucha lo que tu pareja tiene que decir.
2.- No creas que tu visión es la única: la percepción de la vida, de los problemas, las posibles soluciones es única para cada persona, por tanto, mantente abierto a entender cuál es la visión de tu pareja y mejor concilia entre tu perspectiva y la de tu media naranja para llegar a una solución satisfactoria para los dos.
3.- Centra tu relación en lo que tu pareja sí te da y no en lo que no puede darte: estamos tan habituados a hablar sobre aquellos aspectos que nos disgustan de nuestra pareja que perdemos de vista lo que sí tenemos con ella. Nos enojamos porque llega tarde, pero no nos damos cuenta, que siempre está presente que es solidario, que le gusta la vida en familia, qué se Yo, pon atención en aquello que tu pareja sí aporta a la relación. No te distraigas más en los detalles de lo que te falta, mejor dedica tus esfuerzos en tomar en cuenta su dar positivo en la relación.
4.- La comunicación asertiva: decir lo que sientes en el momento adecuado. No esperar a que se acumulen el montón de facturas para que en un momento de rabia, le sueltes todo tu resentimiento y enojo por lo que te molesto. Tanto en lo que te agrada como en lo que no, dale solución en el momento. Es muy agradable que te digan: " me encantó tu detalle" y también lo que no nos gusta en el aquí y ahora, para no andar cargando con un costal de recelos que estallamos a la primer provocación.
Hablar de la vida en pareja es una empresa muy complicada. Lamentablemente no existen recetas mágicas que nos ayuden a resolver todos los problemas de pareja desde una receta de cocina.
Fuente: Ana Giorgana, articulo.org