Durante el matrimonio no debemos permitir que el tiempo o ciertas actitudes nuestras conviertan la relación de pareja en una rutina monótona que nos cause aburrimiento y hastío.

Aquí tienes algunos secretos que te ayudaran a contrarrestar esta situación y mantener un noviazgo eterno aun estando casados. Una especie de relacion noviazgo-matrimonio quele brindará a tu relacion evadir la monotonia y la costumbre.

Veamos:
1. Nunca pierdas el pudor. No te acostumbres a andar desnudo o desvestido enfrente de tu pareja ya que ésta se acostumbrará a tu desnudez y le llegaras a ser indiferente. Mantén la curiosidad
que caracteriza a todo ser humano. Permite que sea tu pareja la que te quite la ropa cuando así lo deseen ambos.

2. Hacerse bromas para reír juntos. Juega con tu pareja haciéndole bromas creativas y diferentes que los haga reír a ambos. Debes incluir en ocasiones el contacto físico.

3. Actividades diferentes. No hagan de su tiempo libre para salir o sus vacaciones una rutina. Realicen actividades diferentes y visiten distintos lugares cada vez, alternando salidas junto con la familia, amigos y ustedes solos.

4. Tiempo Juntos. No permitas que la rutina conyugal como llegar a casa y ver televisión, concentrarse en la computadora o conversar por teléfono con amistades no te permita brindarle el tiempo a tu pareja para estar juntos cada día. Conversen diariamente, hasta de sus actividades mas pequeñas y verás que encontraran temas que analizar y discutir.


5. Actividades sorpresivas en casa. Propicien eventos privados inesperados de vez en cuando. Por ejemplo, bailar con tu pareja en la sala o en la habitación de tu casa con la música que mas les agrade, hasta los podría conducir a una noche llena de emociones diferentes.


6. Trata de conservar tu figura similar a cuando te casaste. Si eras una persona delgada al conocer a tu pareja, trata de no llegar a la obesidad durante el matrimonio. Recuerda que la
pasión entra primero por los ojos, así que conservar, en la medida de lo posible, la imagen con la que te conocieron mantiene viva parte de la llama del amor.

7. Cambia de vez en cuando tu forma de vestir para dormir. No siempre te acuestes con pijamas holgadas, bufanda y gorrito. No siempre te acuestes con ropa de dormir sexy. Guarda esta ultima para ocasiones especiales o solamente para cuando desees sorprender y conquistar.


8. No olvides NUNCA, expresarle tu amor a tu pareja.
Diariamente hazle sentir a tu media naranja que la amas. Con pequeños detalles, con un beso, con un abrazo. Pero te recomiendo que no digas verbalmente “Te quiero” todos lo días, pues se acostumbrara a escucharlo, se volverá monotonía y dejara de sentir emoción cuando se lo digas.Guárdalo para momentos de intimidad u otras ocasiones especiales.

9. Preocúpate por tu arreglo personal. Conquista a tu pareja diariamente como si fuera el primer día de noviazgo.
10.Actitud Sexual. No olvides ser siempre femenina en el caso de la mujer. Los hombres no deben olvidar ser siempre masculinos, incluyendo actitudes de caballerosidad y cortesía. Como cuando eran novios.

En conclusión, PIENSEN QUE SON NOVIOS TODA LA VIDA y compórtense con tal, sin dejar de lado las responsabilidades que el matrimonio conlleva, logrando asi, su relacion noviazgo-matrimonio de por vida.




El amor conyugal tiene cuatro características: es humano, total, fiel y fecundo.

Humano .- Por que se vive a plenitud como riqueza de toda la persona, que tiene razonamiento o inteligencia, sentimientos o afectividad e instinto o genitalidad. Es un acto libre de la voluntad destinado a mantenerse y a crecer mediante las alegrías y dolores de la vida cotidiana, de forma que los esposos se conviertan en un sólo corazón y una sola alma y juntos alcancen su perfección humana

Total.- Es una forma singular de amistad personal, con la cual los esposos comparten generosamente sin reservas ni cálculos egoístas, todo lo que tienen y lo que son.

Fiel.- Es un amor exclusivo hasta la muerte. La fidelidad es connatural al matrimonio, proporciona seguridad y felicidad profunda y duradera.

Fecundo .- No se agota en la comunión entre los esposos, sino que está destinado a prolongarse suscitando nuevas vidas.


La relación de amor entre los cónyuges tiene una dimensión de fascinación. El tiempo fundante es fascinante. Es un tiempo de descubrimiento del otro, del descubrimiento de sí mismo/a gracias a la mirada de amor del pretendiente. Se experimenta toda una revelación. El amor sentido y vivido cambia la mirada sobre el mundo. Los ojos enamorados no se limitan a la visión de la persona amada; se extienden y trasfiguran la realidad entera.

El amor conyugal tiene también una dimensión de promesa. Está inclinado hacia el futuro. Constituye un proyecto de vida. El paso del tiempo lo va verificando. El matrimonio válido tiende a la duración y permanencia; es capaz de arrostrar las dificultades del camino, cuales son el cansancio, la monotonía, la soledad.

Poco a poco se va logrando el objetivo que propone el libro del Génesis. “y serán los dos una sola carne”(Gn 2,24). Esta expresión tan densa se puede traducir como “una persona conyugal”, un “nosotros conyugal”. Y esta es precisamente la experiencia de los casados por amor, aun en medio de una sociedad que nos programa para proyectos independientes e individuales; una sociedad que acentúa las diferencias hasta la exasperación. Ser los dos una sola carne consiste en convivir, compartir toda la vida; implica la experiencia de una pertenencia íntima y plena. La desnudez física simboliza la transparencia interior.

El proyecto de vida matrimonial no sólo contempla la realización de cada uno como persona; considera la realización de los dos como “persona conyugal”; no sólo están en juego los derechos de cada persona; está en marcha también la construcción del proyecto común: el bien de la pareja, su crecimiento y su felicidad. Y esto es mucho más que la suma de dos individualidades. Es mucho más que vivir casados pero con actitudes de solteros. Se funda en la relación personal profunda de complementariedad.

Cada uno hace nacer y estimula lo mejor del otro; cada uno acompaña al otro en su camino personal; lo desafía y estimula a que desarrolle todo su potencial personal de libertad, creatividad, generosidad. La fe y el amor del cónyuge tienen el poder de despertar nuevas posibilidades en el otro; quien te cree, te crea. El amor al cónyuge es una energía que lo sana, lo vitaliza. Y lo redime. Es así como se van haciendo los dos una sola carne y un solo espíritu, es decir, una “persona conyugal”.


En una relación de pareja puede haber diferencias en áreas como la física, la económica y no se hacen tan protuberantes como las diferencias en el área intelectual.

El conocimiento es parte fundamental del desarrollo humano, sin él no podemos crecer. Ser autosuficientes en el campo intelectual significa tener la mayor cantidad de conocimientos que nos permitan cada vez ser más libres y crecer cada día más como personas.

Cuando en nuestra cabeza sólo hay novelas, nuestro amor no podrá ser algo más que eso. Sólo si tenemos conocimiento podemos ser libres.

La ignorancia es la peor esclavitud que puede tener el hombre, cuando no conocemos, no podemos elegir.

La pareja debe establecer objetivos en el área intelectual así como seguramente los establece en el área económica. Cuánto tiempo gastamos en la televisión viendo programas que en nada nos enriquecen, pudiendo aprovechar ese tiempo para leer un buen libro o aprender algún arte.
La riqueza en el área intelectual engrandece la relación con nuestra pareja. Podemos entender y comprender los distintos comportamientos “nuestros” y del “otro” de una manera más clara.
El dicho “el amor lo puede todo” es un mito. Si existen demasiadas diferencias habrá mala comunicación y eso puede llevar al fracaso. Además, el factor económico podría llegar a ser un problema, si él no gana lo suficiente para aportar a la familia.

La posibilidad de que una pareja con niveles intelectuales desiguales pueda convivir con éxito es un tema bastante complejo.

Los sexos difieren en su modo de ver la vida según la cultura en la cual fueron educados. El origen de este contraste tiene que ver con factores socioculturales, pues la evolución humana no es biológica, sino psicosocial. La psicóloga española Esther Barberá en su estudio La diferenciación masculino-femenino: un mito y una realidad, explica que por siglos la mujer no tuvo acceso a la educación y se dedicó exclusivamente al hogar y a los hijos para favorecer la supervivencia de la especie.
Luego de esa larga etapa, el proceso para que se incorporara a la vida productiva no ha sido sencillo. Ambos géneros se han adaptado a unos papeles que no son fáciles de erradicar. A la mujer le cuesta trabajo combinar su faceta profesional con la familiar, y al hombre aceptar que ella tenga igual o incluso más conocimientos, pues la presión social le indica que él debe ser “cabeza” de familia.

La forma en que estas diferencias afectan la convivencia depende del resto de aspectos de la relación. La comunicación es básica, deben hablar para ir resolviendo los conflictos que surjan.
Cualquiera de los miembros de una pareja que sienta celos por el éxito del otro, debe reevaluar sus metas personales y enfocarse en ellas, y no volcar su frustración en la relación.

Puede funcionar si…

• La diferencia intelectual es poca.
• Hay buena química sexual.
• Se han conocido a profundidad.
• Tienen muchos otros aspectos en común.
• Pueden compartir actividades y aficiones.
• Tienen una mentalidad abierta.
• Los dos se sienten exitosos en su trabajo.
• Se admiran mutuamente.
• Ambos pueden aportar al hogar.

Puede ser un desastre si…

• La brecha intelectual es abismal.
• La química sexual es lo que los une.
• Se conocen superficialmente.
• Tienen pocas cosas en común.
• No pueden compartir sus actividades.
• Son de criterio conservador.
• El está frustrado con su trabajo .
• Ella se avergüenza de lo que él hace.
• La carga económica recae en ella.

La Autonomía y Autosuficiencia son parte fundamental de una sana autoestima y ésta a su vez es la base para una sólida relación de pareja.

Fuente:miparejamiespejo.com