No tienen por qué esperar a la noche de 31 para tener una noche romántica como se merecen. Hoy mismo pueden tener el encuentro que hace tanto se deben... No vas a negar que lo desean ¿verdad?


Perfecto. Entonces, a continuación, te daremos algunas ideas para una noche romántica. En primer lugar, ten en cuenta que no tienen por qué salir de su casa, ni gastar demasiado dinero para tener una noche romántica y apasionada. De hecho, las mejores citas son las que transcurren en la intimidad de nuestro hogar así que no te desanimes si no se les ocurre adónde ir... ¡Quédense en casa!

La pregunta es ¿qué hacer? Para que la noche sea inolvidable deben prepararse con anticipación, a plena luz del día. Si piensan tener una cena romántica, no calienten las pizzas que sobraron de ayer u ordenen hamburguesas: ¿qué tal si cocinan juntos? Hagan las compras juntos, preparen los ingredientes con sus propias manos y denle un toque personal a sus platos. Si se entusiasman, pueden cocinar también el postre. Recuerden las uvas, un buen vino y velas para la cena.

A la hora de la cena, baja las luces, enciende velas, pon un poco de música de fondo, adorna la mesa con el mejor mantel y los mejores platos que tengan. Si tienen jardín en casa, aprovechen para cenar al aire libre. Luego de las campanadas, pueden ver alguna película que les guste. No tiene por qué ser una aburrida o melosa comedia romántica: puede ser cómica, de ciencia ficción, policial o de terror. Lo ideal es que sea una que ambos disfruten.

Para culminar con la velada, destapen una botella de champagne, brinden y..... déjense llevar por las emociones y la pasión.

¡Mucha suerte!

Estas ideas para una noche romántica nos demuestran que no es necesario gastar o salir para pasarla bien. ¡Este plan no les fallará!
Navidad. Se acerca nuevamente la época más esperada del año. Y es que el mes de Diciembre se nos presenta para tener una disposición orientada a todo lo bueno, a todo lo que construye, a todo lo que da alegría. Cristo y su nacimiento es la razón de tu alegría.

• Comienza tu día con una oración reflexionando en el sentido del tiempo de adviento que es la preparación inmediata para la celebración de la Navidad.

• Haz un propósito pequeño que te lleve a pensar en los demás.

• Escribe un mensaje de navidad a una persona de la que estés alejado.

• Deja una carta de Navidad debajo de la almohada de tus hijos pequeños.

• Piensa qué persona pobre o necesitada requiere un detalle de cariño tuyo.

• Si tienes una empleada de servicio no esperes la Navidad para darle un regalo. Dile ahora mismo cuánto aprecias el trabajo que hace por ti.

• Incluye en tu lista de regalos a tu parroquia, una comunidad de religiosas, un asilo de ancianos y tu empleada de servicio. Haz algo especial para ellos junto con tus hijos pequeños.

• ¿Tuviste un año difícil con un empleado, un amigo o tus hijos? Sería bueno que pidieras perdón e hicieras las paces.

• ¿Hay en tu corazón alguna espina contra alguien que no te apreció, te hirió o te ignoró? Sería maravilloso recomenzar.

• Háblales a tus hijos pequeños de lo que es el perdón y busca si ellos guardan algún sentimiento contra alguien para que con amor de niño perdonen.

• Háblales a tus hijos adolescentes del perdón, profundiza en las formas en que puede deformar la personalidad y dañar las relaciones. Motívalos a la acción de perdonar.

• Invita a un amigo que esté solo a un lugar bonito a almorzar.

• Hornea galletas de navidad para cada uno de tus vecinos, llévalas junto a tus hijos.

• Haz una lista de los defectos de carácter que no quieres que te dominen.

• Tómate un tiempo para apreciar más a tu familia y evoca momentos felices.

• Si alguien de tu familia no vive su fe como debiera, no le obligues ni te enojes. La mejor forma de hacer apostolado es con tu comportamiento.

¡Felices fiestas!


Si eres de los afortunados que tienen pareja y no tienes ni la más remota idea de que regalarle, tranquilo, es normal a mucha gente le pasa lo mismo, aquí te comentamos 5 ideas para que le des algo lindo a esa persona especial:


* Un buen regalo de amor para navidad si no tienes mucho dinero es algo hecho por tus propias manos, algún objeto armonioso y bello, por ejemplo: regala a tu pareja una caja en forma de corazón con 365 poemas adentro escritas y enrolladas rellenándola, si ves que no puedes poner 365 poesías, puedes escribir 365 cosas que te gustan de él o ella, también pueden ser 365 recuerdos de cosas que hayan pasado juntos; o una mezcla de todos.

* Una escapada romántica a un sitio que en especial les guste a los dos, es ideal para estas fechas.

* Si tu economía lo permite y no tienes tiempo para buscar, hay muchas tiendas de regalos personalizados, sólo debes buscar un poco en Google y veras multitud de regalos personalizados para navidad.

* Evidentemente este regalo de amor para navidad es algo más complicado: darle un boleto de avión para dos personas a un destino que a él o a ella le guste, es genial ¿no?

* Y si piensas que esto no es para ustedes, el mejor regalo de amor navideño que puedes hacer a tu pareja: es el amor de ustedes. Puedes presentárselo como una renovación de votos matrimoniales para darle mayor sentido y fuerza.

Colocación del anillo de bodas

Los antiguos hebreos colocaban el anillo nupcial en el índice y en la India se colocaba en el pulgar.

La costumbre en Occidente de lucir el anillo nupcial en el "tercer" dedo (sin contar el pulgar), comenzó entre los griegos, y en base a su clasificación anatómica.

En el siglo III antes de Cristo, los médicos griegos creían que cierta vena, la "vena del amor", iba desde el "tercer dedo" directamente al corazón, asi que haciendo alusión a esta vena, el tercer dedo se convirtió en el más apto para llevar un anillo que simbolizara precisamente un sentimiento en el que intervenía el corazón.

Los romanos imitando las tablas anatómicas griegas, adoptaron esta misma práctica, sólo que ellos decidieron con mayor exactitud qué dedo era el tercero, refiriéndose entonces al dedo contiguo al último.
Éste se convirtió también en el "dedo sanador" de los médicos romanos, el utilizado para remover mezclas de medicamentos, puesto que se suponía que la vena de este dedo llegaba hasta el corazón.

Por su parte los cristianos continuaron esta práctica, pero recorriendo los dedos de la mano hasta llegar a la vena del amor. El novio comenzaba colocando primero el anillo en la punta de dedo índice de la novia, al mismo tiempo que pronunciaba las palabras "en el nombre del Padre", luego decía "del Hijo" al tiempo que trasladaba el anillo al dedo medio de su pareja y finalmente proclamaba "y el Espíritu Santo, amén", pasando el anillo al tercer dedo. Esto se conocía como "fórmula trinitaria".

En Oriente, donde consideraban que los anillos eran objetos meramente ornamentales y desprovistos, no importaba el dedo en donde se colocaran.